jueves, mayo 12, 2011

CUANDO YO ME DABA LA VUELTA























Hoy, no sé por qué, me he acordado de Ana.

Ana fue una efímera compañera de colegio que tuve cuando yo estaba en (creo) 7º de EGB. Y lo de efímera lo digo porque sólo estuvo unos meses con nosotros. Recuerdo de ella que era una chica gordita, que siempre tenía problemas en casa y que era de Vigo. Seguramente por el hecho de ser de allí no caía muy bien entre la clase pero yo me llevaba bien con ella. Solíamos cantar canciones a dúo de Pimpinela y, sobre todo, de Tennessee que era un grupo que nos gustaba mucho a los dos.

Pero un día igual que vino (entró a mitad de curso) se fue. Con el tiempo se llegó a decir una historia que nunca me quise creer pero que procedía de los propios profesores y era que Ana estaba embarazada, que vivía en unas chabolas en Vigo y que le habían quemado la chabola con ella dentro. Insisto, que nunca me quise creer eso del todo pero recuerdo que, ante la indiferencia de mis compañeros, ese día empecé a odiar a esta ciudad y a su gente.

Por si la historia fue cierta o por si fue un bulo y algún día ella se pasa por este mísero blog le dejo un vídeo de una de las canciones que más cantábamos en aquella época.


3 comentarios:

diablesa dijo...

Es bueno recordar a las personas que en su momento nos hacen felices; si fue quemada o no eso no lo sabes y, si es cierto la culpa solo es de unos pocos no de todos los Coruñeses.

Angélica Sánchez de Gavilán dijo...

En la primearia tuve muchos problemas por querer juntarme con gente "cool". Me usaban para llorar sus penas y me dejaban tirada cuando había algo divertido para hacer, nadie se acordaba de mi. En la preparatoria me di cuenta que la verdad que esa gente no tenía nada de "cool", que eran puras apariencias. Me di cuenta que había gente alrededor que biuscaba ser aceptada y tener un lugar y comencé a juntarme con uno, luego con otro, y ya fuimos un grupo. Aprendimos juntos que somos necesarios para el mundo, cada uno con sus características, que no hace falta que te enemistes conmigo para estar hoy en el almuerzo con ella o él, y que podemos brindar nuestra amistad a los que no se acuerdan de nosotros cuando están felices. Te admiro, por haberte encontrado con Ana, cuando pocos se dieron cuenta que existía. Sabés porqué la recordás? Porque ella fue tu amiga! y los amigos nunca se ovidan.. un poco cursi para tu estilo, bueno, este es el mío.
Saludos! un placer conocerte...

Vicky dijo...

Madre mia!!!! cuántos recuerdos por favor!!!!!