sábado, octubre 11, 2008

LO SON TODO PARA MÍ





Hoy tengo un día de esos de reflexionar. Echo la vista y la mente de un año hacia atrás y me acuerdo que por estas fechas (un poquito más para adelante quizás) me metí un palizón de 14 horas de autobús para ver en directo a Héroes del Silencio en Sevilla. Y la verdad que esa hazaña me hizo sentir bien en su día pero me hace sentir mejor un año después. Porque aunque me he criado solo (no tengo hermanos) siempre me ha faltado un poquito de valor para llevar a cabo planes en los que no estén implicadas otras personas y ese viaje hizo que superase uno de mis mayores frustraciones: no cumplir sueños por mis miedos internos.

Todavía recuerdo mis dos mayores cagadas de los últimos años. Recuerdo de estar de vacaciones en Benidorm y de ir a Valencia a ver un partido de fútbol un domingo de noche. El plan era ir de fiesta por Valencia toda la noche o, en su defecto, dormir en un hostal barato de la ciudad del Turia para regresar al día siguiente por la mañana en el autobús de turno hacia la ciudad de los jubilados. Bueno pues no sé como cojones calculé (era el primer o segundo año que teníamos euros) que sólo nos quedaba dinero para coger el autobús a la mañana siguiente. ¿Cuál fue mi maravillosa y valiente decisión? Pasar la noche en un banco enfrente de un cuartel de la Policía. Mi teoría era que si nos pasaba algo malo sería que no nos viesen y, si no nos veían, ya no había que buscar el sitio para hacer las denuncias porque estábamos al lado. Genio que es uno.


La segunda ocasión fue todavía más lamentable. El que me conozca mínimamente sabrá que me chifla Bryan Adams y que lo considero uno de los artistas peor valorados por el mundo en general. Bueno pues hace unos añitos se dejó caer por Vigo en su gira de Room Service y el concierto era un jueves. Yo por aquel entonces trabajaba en una empresa de máquinas recreativas y me coincidía perfecto para ir al concierto. Encima tenía dinero suficiente para disfrutarlo al máximo. Y, para más inri, el 95% de mi familia vive en Vigo con lo cual no tendría que dejarme caer a descansar en ninguna comisaría cercana...Bueno pues al final me eché para atrás y no fuí pensando, iluso de mí, que el canadiense vendría más adelante. A día de hoy no ha vuelto a pisar tierra gallega.

Por eso el precedente del año pasado significa un antes y un después en lo que a hazañas personales se refiere. Bunbury y cia. no se merecían menos.



Y así empezó el concierto sevillano...(yo estaba bastante más adelante que el que grabó el vídeo)


1 comentario:

Eria.. dijo...

Cachisssssssss, a veces hay que decir:¡¡¡ ahora o nunca!!! Besitos varios.