viernes, enero 28, 2005

CULTURILLA GENERAL (III)

"¡Qué pesado el tío con los juegos de rol!" estareis diciendo alguno o alguna al leer estas líneas.Pero es que la verdad el tema da para mucho y si lo dejo pues no quedo tranquilo.
Hoy hablaremos de los directores del juego.Como si de una gran orquesta se tratase, toda reunión para jugar al rol debe tener un director que sepa manejar el ambientillo, para ir explicando a los jugadores cómo se desenvuelve cada situación, con qué personajes se encuentran, las horribles incidencias que les ocurre cada poco... en fin, ellos son lo que se preparan las partidas de antemano (con algunas honrosas excepciones, como luego veremos) para que todo sea más fácil.
De ellos depende que el desarrollo del juego sea el adecuado para conseguir el fin último de toda partida que se precia: pasar un buen rato, y sin necesidad de tomar alcohol ni sustancias psicotrópicas (aquí se flipa por colores solito). Pero al igual que pasa con los jugadores, el mundo de los Directores de Juegos o Masters de la partida está surtido de los más extravagantes elementos de la fauna humana.Aquí os pongo unos ejemplos:
El pesado: son aquellos que mejor preparan una partida. Mapas de cada sitio, una descripción detallada de cada personaje de la partida, una lista con más trucos de magia que Tamariz, son algunos ejemplos de las cosas que les esperan a los jugadores.
Recomendación: tened presente que no hay cosa que más les duela que les digan "oye, la partida de hoy rapidita y sin detalles, que luego nos tenemos que ir". Aunque ojo con los infartos.Lo dicho, hay mucho flipao suelto.
El hijo puta: ¿os acordáis del post anterior que hable del jugador tocapelotas? Pues en esto se convierte cuando sufre una mutación en su cerebro (sí, la deformidad y el mal gusto no conoce límites, pensar en Bebe) y se dispone a dirigir una partida. Ante un director de estas características, los jugadores deben tener claro que están sentenciados desde el principio, y que es imposible que acaben bien la partida. Herodes pasa a ser Santa Teresa de Calcuta comparado con este tipejo.
Bichos enormes inmortales, nada de premios ni mujeres bellas, enfermedades,... todo lo peor que se os pueda ocurrir aparecerá en la partida y, mientras los jugadores no hacen más que gastar goma y lápiz a un ritmo vertiginoso para ir reduciendo sus puntos de vida, el tío cabrón se relame. Lo más recomendable es que nunca sea Director, o que ante la imposibilidad de esto último, es mejor desde un principio no tener amigos así (si es que hay que estar en todo).
El lioso: son muy desordenados, pero nunca lo reconocen. Su máxima es "dentro de mi desorden yo sé donde está cada cosa", algo que es completamente mentira, y que no vale ni de excusa barata con su madre a la hora de recoger la habitación. Con todas las hojas descolocadas, los libros de juego pintados anárquicamente, y mogollón de libretas llenas de tachones, la cosa no da para mucho.
El improvisador: "¿para qué molestarse en currárselo un poco si luego no te van a pagar por ello?" debe pensar el más vago de todos los Directores de Juego.Por ejemplo, si puede juega en una posición de 90º, así como tumbado, y como no se ha preparado la partida (es más, probablemente ni se haya leído el juego), se la va inventando sobre la marcha.
Naturalmente la aventura no hay por donde cogerla, porque tiene menos sentido que la fama de Alex Syntecks: dragones de 30 metros en sótanos estrechos, magos que no saben lanzar hechizos, tesoros al principio del todo, acertijos cuya respuesta no conoce ni el Director,... lo mejor es pasar olímpicamente de él, e irse apuntando en la ficha lo que a uno le dé la gana. Total, a quién le importa.
El normal: muy raro de ver, este tío es uno más entre el común de los mortales. Juega, se divierte, y en cuanto deja la partida de rol no habla más del tema. Además, tiene otras aficiones aparte de los duendes y los hobbits, como los deportes, la política, y las mujeres en general; incluso algunos de sus amigos no juegan al rol.Se dice que hasta folla y todo.Tristemente está en vías de extinción.
Bueno, hasta aquí (ahora sí) mi opinión personal sobre los juegos de rol.Al que no le guste...que le eche azúcar.A mi otro carajillo que voy a piñón fijo.Mañana...es viernes.

PD. Hoy os recomiendo escuchar "A donde has ido" de Olé-Olé liderado por la inigualable Marta Sánchez.

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